Alicia y Sant Fruitós impulsarán la gastronomía del municipio

Published February 7, 2018

Alicia trabaja para documentar los orígenes de la Fiesta del Arroz de la localidad

La Fundación Alicia y el Ayuntamiento de Sant Fruitós de Bages trabajarán juntos para impulsar la gastronomía del municipio. Por un lado, recuperando los orígenes de la Fiesta del Arroz de Sant Fruitós y, por otra, trabajando en la promoción de uno de los productos más característicos del territorio: la berenjena blanca.

Coincidiendo con la celebración de la tradicional Fiesta del Arroz de Sant Fruitós, este fin de semana, el consistorio dará a conocer el proyecto que se está gestando con Alicia. El equipo de investigación de la fundación está analizando los orígenes de la fiesta, a través de una búsqueda para contextualizar las elaboraciones o ingredientes que, en sus orígenes, la hicieron singular.

De origen medieval, en el s. XIX se la llamaba "La sopa de pobres" por tratarse de una comida acuosa. Declarada de Interés turístico por la Generalitat de Cataluña en 1995, la Fiesta del Arroz es la más importante del pueblo de Sant Fruitós.

Después de esta primera fase de contextualización de la celebración, el equipo de Alicia realizará un informe gastronómico con propuestas culinarias. El objetivo es documentar la elaboración del plato desde una aproximación histórica y elaborar contenidos gastronómicos que enriquezcan la celebración de la fiesta.

Paralelamente, Alicia y Sant Fruitós han empezado a trabajar para valorizar la berenjena blanca en el municipio. Por un lado se desarrollará un manual de cultivo que pueda servir a las personas que disponen de un huerto social o privado en el municipio. Simultáneamente se realizarán encuentros con el sector de la restauración para que puedan incorporar la berenjena blanca a sus negocios.

En el año 2009 la Fundación Alicia se marcó el reto de reintroducir la berenjena blanca en los hogares, en los mercados y en las cartas de los restaurantes. La disminución de la payesía a lo largo del siglo XX había comportado la pérdida de algunas variedades hortofrutícolas tradicionales, entre ellas la berenjena blanca, autóctona del Bages. Tras localizar la variedad en los campos de regadío de la comarca y trabajar para promoverla entre los productores, es en la actualidad una marca de identidad agrícola y culinaria del Bages.